Gracias Dios por Quien Soy
En tu casa eres quien sabe dónde está todo: las tijeras, el acta, la medicina. Y un día alguien te preguntó qué te gusta, y no supiste qué decir. Hoy le damos gracias a Dios por ti. Por quien eres.
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19 prácticas
Quitar filtrosEn tu casa eres quien sabe dónde está todo: las tijeras, el acta, la medicina. Y un día alguien te preguntó qué te gusta, y no supiste qué decir. Hoy le damos gracias a Dios por ti. Por quien eres.
La videollamada que se congela justo cuando te iba a enseñar algo. El dibujo en el refri, con un sol que tiene cara. Hoy bendecimos a tus nietos, uno por uno. Buenos días, corazón bendecido. Este es tu momento con Dios: una meditación guiada de gratitud para empezar la mañana con Dios, con piano suave.
Estuviste de pie todo el día. Los pies todavía laten, la espalda busca acomodo y la quijada sigue apretada desde la tarde. Esta noche tu cuerpo por fin descansa.
Eres a quien todos llaman: para el trámite, para el consejo, para saber dónde quedó el cargador. Y casi nadie te pregunta cómo amaneciste. Hoy vas a soltar un poco de peso.
Ya sabes qué pastilla toca primero. Conoces la silla del hospital que no se hace para atrás. Preguntas por todos, y casi nadie te pregunta a ti. Hoy bendecimos la salud de los tuyos. Y la tuya también.
El teléfono junto a la almohada, con el volumen alto. Por si acaso. Las dos palomitas grises que no se vuelven azules. Esta noche no tienes que vigilar. Esta vez cuida Él.
El espejo del baño, todavía empañado. El pantalón que ya no cierra. La foto que borraste antes de que alguien la viera. Hoy nadie va a medirte. Hoy te miras con los ojos de Dios.
"Ya me voy." Las llaves, la mochila, el portazo. Y tú con el teléfono boca arriba, esperando dos palabras: ya llegué. Hoy no los acompañas tú. Los acompaña Dios.
Ya estás en la cama y la lista sigue corriendo. El uniforme sin lavar, el mensaje en visto, la culpa por haberte sentado. Esta noche no vas a revisar lo que faltó. Por hoy ya fue suficiente.
Los nudillos que se hinchan con el frío. La quemadita del comal. Las uñas cortas, porque estorban. Tus manos no descansan nunca. Hoy les toca recibir. Buenos días, corazón bendecido. Este es tu momento con Dios: una meditación guiada de gratitud para empezar la mañana con Dios, con piano suave.
Te dicen algo bonito y contestas: «ay, si ya está viejita». Hoy también te toca recibir. Buenos días, corazón bendecido. Este es el Día 9 de la serie «10 Días Bendiciendo Tu Nombre»: una meditación guiada de gratitud para empezar la mañana con Dios, con piano suave.
Hay algo que le pides a Dios desde hace tiempo. Hoy aprendemos a esperar como espera tu cuerpo el aire. Buenos días, corazón bendecido. Este es el Día 8 de la serie «10 Días Bendiciendo Tu Nombre»: una meditación guiada de gratitud para empezar la mañana con Dios, con piano suave.
Anoche alguien cerró una puerta más fuerte de lo necesario. Hoy declaramos paz sobre tu nombre y sobre tu casa. Buenos días, corazón bendecido. Este es el Día 7 de la serie «10 Días Bendiciendo Tu Nombre»: una meditación guiada de gratitud para empezar la mañana con Dios, con piano suave.
Los recibos debajo del salero. La entrevista que todavía no contesta. Hoy ponemos el trabajo de tus manos delante de Dios. Buenos días, corazón bendecido. Este es el Día 6 de la serie «10 Días Bendiciendo Tu Nombre»: una meditación guiada de gratitud para empezar la mañana con Dios, con piano suave.
Esa conversación que repasas con la luz apagada… Hoy no tienes que arreglar el pasado. Solo dejar de cargarlo. Buenos días, corazón bendecido. Este es el Día 5 de la serie «10 Días Bendiciendo Tu Nombre»: una meditación guiada de gratitud para empezar la mañana con Dios, con piano suave.
La rodilla que cruje, los lentes que nunca aparecen, la cita que ya moviste dos veces. Hoy tu cuerpo va primero. Buenos días, corazón bendecido. Este es el Día 4 de la serie «10 Días Bendiciendo Tu Nombre»: una meditación guiada de gratitud para empezar la mañana con Dios, con piano suave.
Antes de abrir los ojos ya pensaste en ellos. Hoy vas a decir sus nombres, uno por uno, delante de Dios. Buenos días, corazón bendecido. Este es el Día 3 de la serie «10 Días Bendiciendo Tu Nombre»: una meditación guiada de gratitud para empezar la mañana con Dios, con piano suave.
Abriste los ojos y la lista de pendientes ya estaba ahí. Hoy vas a hablarte con la voz que usa Dios contigo. Buenos días, corazón bendecido. Este es el Día 2 de la serie «10 Días Bendiciendo Tu Nombre»: una meditación guiada de gratitud para empezar la mañana con Dios, con piano suave.
Todavía no te levantas… y el teléfono ya está lleno. Antes de abrir nada, regálale este momento a Dios. Buenos días, corazón bendecido. Este es el Día 1 de la serie «10 Días Bendiciendo Tu Nombre»: una meditación guiada de gratitud para empezar la mañana con Dios, con piano suave.