Una meditación guiada de 5 minutos diseñada para cultivar autoestima y ternura hacia uno mismo. Tómate una pausa consciente en tu día para conectar con tu respiración y tu cuerpo, sin juzgar ni forzar ningún estado.
Una meditación de gratitud de 5 minutos para reconectar con la abundancia de lo cotidiano. En lugar de hacer listas mentales, sentirás el agradecimiento sincero en el cuerpo por tres aspectos sencillos y reales de tu vida.
Una meditación guiada de 5 minutos diseñada para calmar el sistema nervioso en momentos de ansiedad, agitación o preocupación. Apoyando una mano sobre tu vientre, aprenderás a usar exhalaciones más largas para enviar una señal biológica de seguridad a tu cuerpo.
Una meditación guiada matutina de 5 minutos para elegir cómo deseas sentirte antes de que el ritmo del día elija por ti. Siéntate, cierra los ojos y crea un clima interior de serenidad, claridad y bondad contigo mismo, sin importar los mensajes que esperen en el móvil.
Una meditación guiada original de 5 minutos para invitar a una energía más cálida, limpia y viva en tu cuerpo y tu entorno. Conecta con tu respiración para permitir que la vitalidad se expanda de pies a cabeza, sin forzar un optimismo artificial.
Esta breve meditación guiada de 5 minutos está diseñada para enfocar y serenar una mente dispersa antes de trabajar, estudiar o mantener una conversación importante. Aprenderás a descansar la atención en un único punto —la respiración— y a regresar con amabilidad cada vez que las distracciones te alejen.
Una meditación guiada original de 5 minutos para antes de dormir. Recuéstate, deja que el día quede atrás y sigue una suave voz femenina mientras invitas a tu cuerpo a soltar todo su peso sobre la cama.
Esta meditación guiada de atención plena (mindfulness) de 5 minutos está pensada para esos días en los que tienes poco tiempo pero deseas una mente clara, serena y presente. Siéntate o recuéstate, cierra los ojos si te resulta cómodo y simplemente observa tu cuerpo y tu respiración sin intentar cambiar ni juzgar nada.
Una meditación de 5 minutos para despertar en paz. Los primeros minutos del día, todavía en la cama o ya sentado, antes de que el mundo entre. Cierra la serie de la mañana con una práctica muy simple: notar que ya estás aquí.
Una meditación guiada de 5 minutos para descansar la mente sin dormirte, si todavía te queda tarde por delante. Cierras los ojos y no produces nada. Distinta de las de dormir: al final abres los ojos y sigues el día.
Una meditación de 5 minutos para empezar con claridad. Al final nombras la primera cosa del día, solo una, y dejas el resto en espera. Para mañanas en las que todo parece urgente a la vez.
Una meditación para dormir con voz suave, de 5 minutos. Pocas instrucciones. Más espacio entre frases para que el raga haga de cama sonora. Si la voz te despierta, baja el volumen hasta que sea un murmullo.
Una meditación de 5 minutos para sentirte en calma en el cuerpo, aunque la situación de fuera no haya cambiado. Busca una sensación pequeña que ya esté tranquila: las manos quietas, los pies, el peso.
Una meditación guiada de 5 minutos para la noche, entre apagar las luces de la casa y meterte en la cama o ya dentro de ella. El tono es más bajo que en las prácticas de la mañana.
Una meditación de 5 minutos para soltar preocupaciones que no se resuelven a esta hora. Les das un lugar para mañana y vuelves al cuerpo. No es ignorar lo importante. Es no negociarlo en la cama o entre dos reuniones.
Una meditación para dormir después de un día largo. En 5 minutos dejas el cansancio en la cama en vez de seguir repasando lo que faltó. La voz reconoce el cansancio sin animarte a hacer más.
Una meditación de 5 minutos para el enfoque y la calma antes de estudiar, trabajar o leer. Cierras pestañas por dentro: una tarea, no tres. Hazla sentado, no tumbado, para no quedarte dormido.
Una meditación guiada de 5 minutos para principiantes. Te dice qué hacer con el cuerpo, qué hacer si piensas y cuándo se acaba. No hay silencio largo. La voz te acompaña casi todo el tiempo.
Una meditación de 5 minutos para recuperar la calma después de una discusión, una noticia o un susto pequeño. Vuelves a un ritmo de respiración que puedas mantener.
Una meditación para dormir y relajar el cuerpo en 5 minutos. El recorrido es corto: pies, espalda, cara. Luego la voz se retira. Pensada para quien se tensa otra vez cada vez que cambia de postura.
Una meditación de 5 minutos para cerrar el día. Dejas una cosa terminada, otra pendiente, y no intentas resolver la pendiente ahora. Buena transición entre la cena y la cama.
Una meditación guiada de 5 minutos para el amor propio, sin frases grandiosas. Practicas hablarte como le hablarías a alguien que quieres y está cansado. Una mano en el pecho ayuda a que las palabras no se queden solo en la cabeza.
Una meditación de 5 minutos para una mente tranquila. Menos estímulos: una postura, un sonido de raga y la respiración. Repítela a la misma hora si quieres que el cuerpo la reconozca.
Una meditación para dormir con respiración, de 5 minutos. Cuentas muy poco y dejas que la salida del aire sea la parte lenta de la noche. Si pierdes la cuenta, no vuelvas al uno. Sigue con la siguiente salida.