Una meditación de 5 minutos para soltar preocupaciones que no se resuelven a esta hora. Les das un lugar para mañana y vuelves al cuerpo. No es ignorar lo importante. Es no negociarlo en la cama o entre dos reuniones.
Una meditación de 5 minutos para soltar la ansiedad que se quedó enganchada después de una noticia, un mensaje o una espera. No revisas el contenido. Trabajas con el cuerpo que se quedó activado.
Una meditación de 5 minutos para bajar la ansiedad un grado, no para borrarla. El objetivo es recuperar un poco de suelo bajo los pies. Puedes hacerla de pie si sentarte te inquieta más.
Una meditación de 5 minutos para la ansiedad nocturna, cuando el cuerpo está cansado y la mente no. La guía baja el ritmo sin pedirte que entiendas el motivo. Si te sientas en la cama en vez de tumbarte, también vale.
Mindfulness para la ansiedad en 5 minutos. Observas dónde se nota en el cuerpo y dejas que la exhalación sea el ancla, sin analizar la causa. Úsala en un pico de inquietud. La guía no te pide sonreír ni pensar en positivo.
Una meditación guiada de 5 minutos para la ansiedad, para usarla en el momento, no solo por la mañana. La práctica es simple: exhalar más tiempo del que inhalas.
Para el momento en que la ansiedad te atrapa y el cuerpo se adelanta. Esta meditación de 5 minutos alarga la exhalación y devuelve la atención a un punto concreto: la mano, el vientre, el suelo.