Una meditación de 5 minutos para bajar la ansiedad un grado, no para borrarla. El objetivo es recuperar un poco de suelo bajo los pies. Puedes hacerla de pie si sentarte te inquieta más.
Una meditación de 5 minutos para soltar preocupaciones que no se resuelven a esta hora. Les das un lugar para mañana y vuelves al cuerpo. No es ignorar lo importante. Es no negociarlo en la cama o entre dos reuniones.
Una meditación de 5 minutos para soltar la ansiedad que se quedó enganchada después de una noticia, un mensaje o una espera. No revisas el contenido. Trabajas con el cuerpo que se quedó activado.
Una meditación de 5 minutos para la ansiedad nocturna, cuando el cuerpo está cansado y la mente no. La guía baja el ritmo sin pedirte que entiendas el motivo. Si te sientas en la cama en vez de tumbarte, también vale.