Escaneo Corporal de 5 Minutos
Una meditación guiada de 5 minutos diseñada para cultivar recorrer y relajar el cuerpo. Tómate una pausa consciente en tu día para conectar con tu respiración y tu cuerpo, sin juzgar ni forzar ningún estado.
Before you begin
Find a comfortable position and let the guided practice unfold at an easy pace.
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Para comenzar este escaneo corporal, recuéstate si puedes, o siéntate con buen apoyo.
Deja que la superficie sostenga tu peso. Ya no tienes que sostenerte a ti mismo.
Cuando sientas que es el momento, puedes cerrar suavemente los ojos.
Recorreremos el cuerpo desde los pies hasta la coronilla, acogiendo cada sensación sin juzgar.
Comienza por las plantas de los pies. ¿Qué hay aquí: presión, temperatura, o casi nada?
No necesitas forzar a tus pies a relajarse. Simplemente percíbelos con atención.
Pasa a los tobillos, las pantorrillas y las rodillas. Acepta cualquier sensación presente.
Si alguna zona se siente tensa, esa tensión es solo información, nunca un error.
Continúa por los muslos y las caderas. Permite que la gravedad haga todo el trabajo.
Llega al vientre. Siente cómo se mueve con el aire, sin exigirle que esté en calma.
El pecho. La espalda. Esos lugares que trabajan todo el día sin que los reconozcamos.
Y permitiendo que sean sentidos plenamente, libres de cualquier tarea.
Lleva tu atención ahora a las manos, a los dedos y a la sutil vibración en las palmas.
Los brazos y los hombros. Si quieren relajarse, permítelo; si no, déjalos estar.
El cuello, la mandíbula y la boca. Recibe la expresión de tu rostro tal como es.
¿Cómo se siente tu frente? ¿El cuero cabelludo? ¿La parte superior de la cabeza?
Has recorrido todo tu cuerpo. Nada tenía que cambiar para que esta práctica fuera valiosa.
Si la mente pasó por alto alguna zona, vuelve a un punto: los pies o el vientre.
Las sensaciones no necesitan tu juicio. Calor, entumecimiento, inquietud: todo está permitido.
Descansa ahora en la totalidad de tu cuerpo, de pies a cabeza, como un solo campo de presencia.
No estás forzando la relajación. Te estás haciendo compañía amorosa en el presente.
Permite que todo tu cuerpo sea acogido con ternura.
Ahora deja que tu atención regrese. Mueve suavemente los dedos de manos y pies.
Lleva contigo esta presencia consciente y habitada, mientras abres lentamente los ojos.